CTAO-Sur ha entrado en la fase de cimentación en el emplazamiento de Paranal de ESO, en Chile. Una ceremonia marcó el inicio de las obras, según el anuncio del Observatorio Europeo Austral del 18 de diciembre de 2025.

De un acuerdo de 2018 a una obra en marcha

El lugar albergará la red austral del Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO), un proyecto internacional en el que ESO es socio fundador y anfitrión del conjunto austral. CTAO-Sur será el primer observatorio de rayos gamma construido en Chile y se situará a menos de diez kilómetros al sureste del Very Large Telescope de ESO.

La elección de Paranal quedó establecida en los acuerdos firmados en 2018 entre CTAO, ESO y las autoridades chilenas. El inicio de la cimentación convierte ahora ese acuerdo en una intervención física sobre el terreno: un consorcio de empresas chilenas está construyendo los cimientos de la futura instalación.

El cambio es concreto, aunque todavía corresponde a una etapa inicial. La ceremonia de diciembre no anunció nuevas observaciones ni resultados científicos; señaló el avance de una infraestructura que aún debe incorporar sus telescopios.

Una red para estudiar los rayos gamma más energéticos

ESO describe CTAO como el observatorio de rayos gamma más grande y potente del mundo. El proyecto prevé más de 60 telescopios repartidos entre CTAO-Sur y CTAO-Norte, con una red en cada hemisferio. En Paranal están previstos más de 50 telescopios, mientras que el área total de captación del conjunto superará el millón de metros cuadrados.

La red austral está diseñada para cubrir energías de entre 20 GeV y 300 TeV. Ese intervalo se relaciona con los rayos gamma producidos por los fenómenos más violentos y potentes del Universo. Se trata de una radiación miles de millones de veces más energética que la luz visible, de modo que la instalación necesita una forma de observación distinta a la de un telescopio convencional de luz visible.

Por qué la detección exige cámaras rápidas

CTAO no observará estos rayos gamma como imágenes ordinarias. Cuando un fotón de rayos gamma choca con la atmósfera terrestre, genera una cascada de partículas y un breve destello azul conocido como luz Cherenkov.

Ese destello dura apenas unos pocos milmillonésimas de segundo. Por eso, el observatorio necesitará cámaras muy sensibles y extremadamente rápidas capaces de registrar señales tan breves. La combinación entre la red de telescopios, el amplio intervalo energético previsto y el área de captación define el alcance de la infraestructura que se está levantando en Paranal.

El siguiente plazo está en la construcción

El objetivo de las obras de cimentación es permitir el despliegue de los primeros telescopios en Paranal antes de que termine 2026. Ese es el próximo plazo concreto señalado en el anuncio; no equivale todavía a una fecha de inicio de operaciones ni a la disponibilidad de resultados científicos.

Por ahora, CTAO-Sur ha pasado de ser un emplazamiento acordado a tener sus cimientos en construcción. Si se cumple el calendario indicado, Paranal comenzará a albergar los primeros elementos de una red austral de rayos gamma destinada a estudiar algunos de los procesos de mayor energía del Universo. El avance confirma el arranque material del proyecto, pero la capacidad científica anunciada dependerá de las siguientes fases de despliegue.

Fuentes oficiales