La evaluación de la Organización Meteorológica Mundial sobre el clima de Asia en 2025 describe un año marcado por un calor oceánico récord, el nivel del mar más alto de la región desde el inicio de las mediciones por satélite y la pérdida de masa de los 23 glaciares vigilados en la Alta Montaña de Asia. La evaluación de la Organización Meteorológica Mundial, publicada el 17 de junio de 2026, reúne esas mediciones con los impactos más graves del año.
El calor alcanzó la tierra y el mar de Asia
El contenido de calor oceánico alcanzó un nuevo récord en la región asiática. Las olas de calor marinas afectaron a casi toda la superficie oceánica asiática, con más de 10 millones de kilómetros cuadrados afectados entre julio y septiembre. La magnitud convierte la señal de 2025 en un fenómeno regional, no en un episodio limitado a unas pocas costas.
Los récords estacionales nacionales muestran hasta dónde llegó el calor en tierra. Japón, China y la República de Corea registraron en 2025 el verano más caluroso desde que existen mediciones. En el conjunto de Asia, el año quedó entre el segundo y el cuarto más cálido registrado, según el conjunto de datos utilizado. El intervalo importa porque el continente no ocupa una posición única y universalmente fijada en todos los sistemas de medición.
La comparación de la OMM también sitúa 2025 dentro de un cambio más prolongado. Entre 1991 y 2025, Asia se calentó aproximadamente al doble de la velocidad observada entre 1961 y 1990. Esa cifra describe el cambio en el ritmo de calentamiento de la región entre dos periodos; no significa que todos los países o estaciones experimentaran el mismo aumento.
La pérdida de glaciares y el nivel del mar variaron según la zona
Los 23 glaciares vigilados en la Alta Montaña de Asia perdieron masa durante el año glaciológico de 2025. La OMM relaciona esa pérdida, en parte, con unas nevadas invernales inferiores a la media y temperaturas superiores a la media. El resultado se aplica al grupo monitorizado, no automáticamente a todos los glaciares de la región, pero incorpora un indicador de la alta montaña al registro climático del año.
El nivel del mar en Asia alcanzó su punto más alto desde que comenzaron las mediciones por satélite en 1999. La cifra regional oculta diferencias considerables a lo largo de la costa: entre 1999 y 2025, el aumento medio fue de unos 4,9 milímetros por año en la costa india y de más de 6 milímetros por año en la región de la corriente de Kuroshio. Esas tasas apuntan a una exposición local diferente, aunque la región se describa con un único récord.
Las inundaciones convirtieron las mediciones en pérdidas inmediatas
La evaluación también relaciona los indicadores climáticos con daños humanos y económicos documentados. Las inundaciones monzónicas de Pakistán se asociaron con más de 1.000 muertes y dejaron a más de 3 millones de personas necesitadas de asistencia. En Viet Nam, unas inundaciones prolongadas vinculadas a varios sistemas meteorológicos causaron al menos 200 muertes y 1.900 millones de dólares en pérdidas económicas.
El ciclón tropical Ditwah descargó en Sri Lanka en 24 horas alrededor del 10% de la precipitación anual habitual del país. Causó más de 640 muertes, desplazó a más de 200.000 personas y provocó pérdidas estimadas equivalentes a cerca del 4% del producto interior bruto del país.
En conjunto, la evaluación de la OMM registra en un mismo año y en distintas zonas de Asia el calor, la pérdida de hielo, el cambio del nivel del mar y las inundaciones. Informa sobre condiciones medidas e impactos documentados, no sobre un pronóstico para cada lugar ni sobre una garantía de que la próxima temporada los repita. El dato central es que las señales climáticas regionales aparecen junto a pérdidas cuantificadas en vidas, desplazamientos y dinero.
El informe ofrece, por tanto, una fotografía regional con contrastes importantes entre costas, países y zonas de montaña. Sus cifras no describen de manera uniforme cada territorio, pero muestran cómo varios indicadores climáticos coincidieron en 2025 con consecuencias concretas para la población y las economías afectadas.


